Luz en una segunda residencia: qué potencia y tarifa contratar
Por qué pagas aunque no vayas
Una parte de la factura de la luz no depende de lo que consumes:
- El término de potencia, que pagas cada día por los kilovatios contratados, estés o no en la casa.
- El alquiler del contador, si es de la distribuidora, que es la empresa que mantiene la red de tu zona.
- Los impuestos que se aplican sobre esos importes.
Por eso en los meses en que la casa está vacía sigue llegando factura, aunque el consumo sea cero. En una segunda residencia esa parte fija pesa mucho más que en la vivienda habitual, y es la que hay que ajustar.
Qué potencia contratar
La potencia tiene que cubrir lo que enciendes a la vez cuando estás en la casa, no más. Para calcularla, suma la potencia de los aparatos que sueles usar al mismo tiempo, por ejemplo el horno, el aire acondicionado y la lavadora, y deja un margen. Si tienes la potencia muy por encima de esa suma, pagas de más todos los días del año.
No la bajes al mínimo sin calcularlo: si te quedas corto, el limitador corta la luz cada vez que coinciden varios aparatos. Bajar la potencia y volver a subirla no son trámites simétricos, así que conviene acertar a la primera. Cómo leer tu pico real en la factura y ajustar la potencia lo explicamos en qué potencia contratar.
Qué tarifa contratar
En una casa que usas poco, lo que más cuenta es lo que pagas por la potencia, no el precio de cada kWh. Al comparar ofertas, fíjate primero en el precio del término de potencia y después en el de la energía. Si solo vas en verano o los fines de semana, tiene sentido una tarifa con precios distintos según la hora, siempre que tu consumo se concentre en las horas baratas. Cómo comparar ofertas con tu consumo real lo tienes en cómo comparar ofertas de luz.
¿Dar de baja el suministro o mantenerlo?
Dar de baja el contrato evita la parte fija, pero volver a dar de alta la luz tiene un coste y un plazo, y puede obligar a revisar la instalación si es antigua. Para una casa que vas a usar unas semanas al año, lo habitual es mantener el contrato con la potencia ajustada. Darlo de baja solo compensa si la casa va a estar vacía mucho tiempo.
Si quieres que lo revisemos
Envíanos la factura de tu segunda residencia y te decimos si la potencia y la tarifa son las adecuadas para el uso que le das.
Preguntas frecuentes
¿Por qué me llega factura de luz si no he consumido nada?
Porque el término de potencia, el alquiler del contador y sus impuestos se pagan cada día, haya consumo o no. Si esa factura te parece alta, lo primero que hay que revisar es la potencia contratada.
¿Puedo tener la misma compañía en las dos casas?
Sí. Cada vivienda es un suministro distinto, con su propio CUPS (el código que identifica el punto de suministro) y su propio contrato, y puedes elegir la misma comercializadora o una diferente para cada una.
¿El contador inteligente cuenta lo que consumo aunque no esté?
Mide lo que se consume en la casa, estés o no. Si ves consumo en meses en que la casa estaba vacía, revisa qué aparatos quedan enchufados, como el frigorífico, un termo eléctrico o una alarma.
¿Tienes facturas?
Envíanos tus facturas de luz y/o gas y las revisamos: te escribimos para contarte qué hemos encontrado y si conviene cambiar.
¿Aún no tienes facturas?
Si es un suministro nuevo, envíanos el certificado, el boletín o tu CUPS a través del formulario y contactamos contigo para proponerte el mejor contrato ajustado a tus necesidades.
Si lo prefieres puedes también contactar directamente con nosotros.